Reformas y el desafío de proteger el mobiliario

Ya sea por una necesidad estructural o por ganas de un cambio, las reformas del hogar son una experiencia por la que se suele pasar más de una vez en la vida. Es un momento de renovación en el que se le da un nuevo aire a la habitación, se proyecta una mejoría del espacio y por eso, los muebles que se mantendrán en uso deben protegerse de cualquier daño que puedan sufrir durante el proceso.

 

Preparar el espacio antes de comenzar la obra

Para el cuidado de los objetos durante una obra, se deben comprender primero cuáles son los riesgos comunes a los que se pueden enfrentar. Por ello, desde Boxngo se explican algunos de los riesgos más habituales que se pueden presentar durante la reforma:

  • Polvo y suciedad: la demolición y el lijado generan cantidades abundantes de polvo. Este puede dañar los muebles y los objetos decorativos.
  • Daños físicos: al mover muebles pesados y electrodomésticos se pueden ocasionar rasguños o roturas a partir de golpes involuntarios. Un riesgo frecuente en espacios pequeños o con mucho desorden, como suele ocurrir durante una reforma.
  • Derrames accidentales: es común que la pintura o líquidos se derramen y puedan caer sobre muebles o alfombras, arruinándolos permanentemente.

Se debe tener en cuenta también que el desorden provocado por una reforma va a extenderse más allá de la habitación en la que se trabaja. Los escombros, el polvo e incluso el traslado de herramientas, pueden provocar daños en zonas del hogar que no se encuentran en reforma. Por ello, antes de empezar con la obra se deben proteger las habitaciones cercanas que podrían verse afectadas.

 

Organización interna: cómo agrupar y preparar tus muebles para protegerlos

Una opción para evitar los daños de muebles y adornos es crear espacios de seguridad dentro del hogar. Para esto, se debe procurar que las habitaciones destinadas a guardar todos los muebles y objetos que se quieren cuidar, no se abran durante el tiempo de obra.  Hay que asegurarse de que todo lo guardado en estos sectores no vaya a ser necesario durante el tiempo de reforma, así no se ven afectados por el polvo que pueda venir de la parte en construcción.

Desde Tiny house se explica que, para todos esos objetos que se desea proteger dentro del hogar, además de separarlos en habitaciones cerradas, es recomendable cubrirlos con fundas protectoras reforzadas y separar especialmente todos los objetos frágiles o documentos importantes, para asegurar que no estén cerca de ninguna fuente de peligro.

También se recomienda tener en cuenta los factores ambientales de las habitaciones. El polvo, la humedad o los cambios de temperatura, pueden afectar a los objetos guardados si no se prevén. Para evitar estos riesgos, se recomienda elegir para el guardado una habitación ventilada y colocar deshumidificadores.

 

Guardar muebles fuera de casa: opciones externas y ventajas

Hay muchos casos en los que la opción de guardar muebles en una habitación aislada no es posible. Ya sea porque el espacio general es pequeño o porque la reforma es completa, se deben buscar otras alternativas para cuidar los objetos. Como afirman desde el sitio de The Pinnacle List, almacenar los muebles fuera de la vivienda es una de las opciones más seguras para mantenerlos cuidados. Por ello, recomiendan la utilización de unidades de almacenamiento que protejan los objetos personales y liberen el espacio en el que se va a trabajar. En este sentido, las opciones de trasteros o espacios de almacenamiento permiten mantener el mobiliario seguro y accesible mientras se llevan a cabo las obras, con atención a aspectos como el tamaño del espacio, accesibilidad, condiciones de seguridad y coste asequible.

Los profesionales de TrasteroBox explican que la utilización de un almacenamiento temporal puede garantizar la seguridad de los objetos, ya que, al estar destinados específicamente para ese uso, suelen contar con las medidas de seguridad necesarias, como alarmas contra incendios o protección antihumedad.

 

Consejos para mantener tus muebles en buen estado

Tanto en una habitación del propio hogar o en un lugar de almacenamiento externo, se deben tener en cuenta ciertos cuidados para que el almacenamiento de muebles y objetos esté controlado y no corran ningún riesgo.

Primero se deben separar las piezas que más cuidado precisan de las que no. En el caso de cajoneras o estanterías, hay que dejarlas completamente vacías para que no sufran daños en el interior. Luego, en caso de ser posible, se recomienda desmontar los muebles más grandes, para que no se aflojen sus uniones durante el traslado. En un artículo sobre mudanzas, publicado en Allianz, se recomienda utilizar mantas, cartón y plástico de burbujas para evitar golpes o arañazos durante la manipulación de los muebles. En este sentido, ofrecen los siguientes consejos para embalar según el tipo de mueble:

  • Sofás, sillones y sillas: el film transparente los protege muy bien durante el traslado. Si estos tienen piezas desmontables pequeñas (como patas o reposabrazos) lo mejor es retirarlas y guardarlas por separado, junto con cojines y almohadas, para que no se pierdan ni sufran daños.
  • Colchones: lo mejor para protegerlos es usar fundas de plástico. Así se evitan rozaduras, desgastes y se protegen de la humedad y el polvo.
  • Armarios, roperos, bibliotecas: estos muebles suelen ser desmontables, por lo que se recomienda desmontarlos para moverlos sin cargar tanto peso y para que ocupen menos lugar al guardarlos.
  • Electrodomésticos: se pueden usar almohadillas que resguarden las esquinas y luego embalarlos con plástico. También se pueden utilizar trozos de cartón adheridos con cinta adhesiva.
  • Espejos, vidrios y pantallas: estos materiales requieren una delicadeza especial para su embalaje y guardado. Cualquier roce o golpe mínimo los puede afectar por completo. Para cuidarlos, lo ideal es el papel de burbujas bien colocado y, si se puede, cubrir luego el objeto con cartón o guardarlo en un lugar que no corra riesgos de caída.

 

El cuidado es tan importante como el cambio

Cuando llega la hora de reformar o pintar una habitación, no hay que olvidarse del cuidado de todos los muebles que se quieran volver a utilizar en ese o en otro espacio. Por eso, para que no se vean afectados por la pintura o el polvo que se pueda generar, la recomendación siempre es moverlos del lugar en el que se va a trabajar y resguardarlos de la mejor forma posible. El momento de traslado es también delicado, por lo que se debe hacer de forma prolija y pensada, moviendo los objetos de manera ordenada a un sitio en el que puedan quedar guardados y seguros durante el tiempo que dure la obra.

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